No quiero
decir tu nombre
pero el viento
me lo recuerda.
y cuando
cubro mi rostro
golpea mi espalda.
logra voltearme,
doy contra el suelo.
si grito muy fuerte,
me impulso, me incorporo
y sigo caminando.
a los lados, los árboles
dibujan tu sonrisa
y parecen crueles ángeles
de los que acarician
con una mano
y apuñalan con la otra.
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